lunes, 28 de diciembre de 2009
ojos taciturnos
cuando le sonríes al mundo, con tus ojos
porque me tienes atrapado
cuando me abrazas el alma, con tus lánguidos brazos
porque así lo quisiste
sin siquiera pedírmelo
y porque el mundo se posa en tus diminutas manos
me has llamado a estar a tu lado
cuando no confío ni en mi propia sombra
que me ha prometido los siete mares
y los cielos estrellados en tus ojos
taciturnos, como mis sueños y esperanzas
y porque no prometo nada a nadie
te he regalado mi alma, mis pensamientos y mi idiosincracia
yo río,corro, salto, nado
tú me observas, me atrapas y me hablas
con tu madura inocencia
con tu sonrisa coqueta
mira como has crecido, mi diminuta
mi gigante, mi amiga, mi confidente
que a trancos se acerca a mi corazón
cerrado al mundo por el destino
exiliado de los sentimientos
alienado del grisáceo mundo
y que por siempre te ha esperado
a ti a tus ojos taciturnos
viernes, 27 de noviembre de 2009
Me esconderé entre las ramas
Me perderé en el firmamento
Contaré las bajas de la batalla
Buscaré en los rincones de mi alma
Trataré de ordenar las palabras
Para que cuando salgan de mi boca
No suenen como cascabel, sino como tus ojos
Trataré de ordenar el mundo
Para que cuando lo conozcas
No pienses en ocasos, sino en sus arreboles
Cazaré los sentimientos que irradias,
Los colgaré de tu cuello;
Así, serán tus amuletos
De la misma forma que son míos
Tus sonrisas, tus quebrantos
Tus problemas y tus encantos,
Mis memorias
jueves, 26 de noviembre de 2009
Osmosis
De pronto, en un ruego de esperanza, levantó la cabeza y observó el techo de su habitación. En él observó un dibujo que había hecho hacía ya una decena de años, cuando recién entraba en la adolescencia: entonces tenía 13 años y no entendía mucho de la vida.
con el paso del tiempo vivió un sinnúmero de situaciones y cosas: vio personas cantando, leyó poesía barata, cocinó platos exquisitos, probó comida rápida, construyó relaciones, hizo el amor, sufrió despechos, ocacionó despechos y llegó a los 23 años como lo hace cualquier persona de su edad: con más certezas que dudas.
De pronto, aquella salina lágrima tocó la comisura de sus labios, y en un acto reflejo, fue limpiada por su lengua de una manera casi inconciente. En aquel momento murmulló las primera palabras desde que se despidió de su pasado: "Me habían dicho que el quebranto era amargo... a mí me sabe salado", dijo mientras un pequeña risa salió desde el fondo de su garganta.
Se puso de pie y el fuego de sus ojos se encendió de pronto. Tomó una bufanda, se la puso alrededor del cuello, su quito sus sandalias y salió a caminar por entre los lodazales.
Ella vivía en el bosque y cuando se sentía triste le gustaba caminar descalza, puesto que sentía que de esta manera se conectaba más con el mundo y sus necesidades; no había nada más hermoso que verla transitar ensimismada con los pies desnudos. Era como si mutara en un ser superior, en un semidios de lánguidas piernas y mirada taciturna, pero con un alma aguerrida y de armastomar. Si alguien la veía caminar por aquellos lares, no podía interrumpirla; no porque no debía, sino porque simplemente no se podía.
Y así, en aquel acto de purificacion espiritual, la vi hace un par de meses; alimentándose de la naturaleza, absorbiendo su aire puro, escuchando el susurro de las ramas, bailando al son de su melodía y jugando con la tierra.
debo confesar que la observé demasiado -alrededor de dos horas- y la saqué de su concentración religiosa. Cuando sus ojos se clavaron en los míos, sentí una punzada en mi alma. Ella se echó a correr por entre los arbustos, éstos la escondieron; yo la seguí y no la encontré
Y así estuve vagando horas y horas, hasta que cayó la noche. Una oscura noche se posó sobre las copas de los árboles, tan siniestra que ni las estrellas ni la luna se atisbaba. El negro era absoluto y el miedo era tan permanente, que llegué a creer que temer era normal.
Los árboles no se movían ni la brisa existía, me sentía en un vacío mientras chocaba con todos los objetos que se me cruzaban. Lo último que recuerdo fue un olor a sangre en el aire, una presencia maligna en el ambiente y un punzante dolor en la pierna.
Entonces corrí por los llanos, como si no hubiera en mí otra razón de existir. De pronto, caí al vacío y rodé por una colina un par de segundos y choque con una superficie plana y de madera. Con mis ropas llenas de barro y un chichón en la frente producto de la caída me intenté parar si lograr mi cometido.
De pronto noto una mano cálida en mi cara. Me toma de mis brazos y me lleva alrededor de la superficie plana, que resultó ser su casa. En el interior el amoblado era exquisito, el ambiente inmaculado y ella... era de otro planeta.
No sé cuantas horas estuve inconciente, pero el frío de la mañana y la punzada en el hombro me sacaron de mi profundo sueño.
se le veía alegre, tarareando una tonada desconocida para mí en aquel entonces, pero yo la miraba idiotizado, con una concentración digna de monjes budistas,al punto de que había olvidado mi dolor y mi pesar.
ella sonrió y me quitó las vendas de mi hombro, estaban ensangrentadas, pero le hemorragia se había detenido. Me puso un ungüento y me masajeó con fuerza y de la nada no había ni cicatriz.
Le pregunté que me había puesto, pero no respondió.
lunes, 23 de noviembre de 2009
Caminos
Pero tu ausencia, tu ausencia se nutre de tu precencia, se alimenta de tus miradas, de tu voz, de tu piel; te vas y tu ausencia ataca sin misericordia, sin piedad arremete con fuerza y se clava en lo más profundo de tu alma. Tu ausencia le teme sólo a tu precencia, tu ausencia se aterra cuando la miras de frente, ésta escapa y se esconde en las sombras que no tocan tu luz y espera.
ya no sé como no extrañarte soñadora impenitente, risueña perenne, jovialidad intermitente; sólo se recordarte y extrañarte, conversarte e ilusionarte, dibujarte un paraíso que existe sólo en tus alrededores y que desaparece en el momento en que te desvaneces.
mi pasatiempo es extrañarte, escribirte, imaginarte, soñarte, pensarte, robarte, pintarte, recitarte, describirte, escrutarte, buscarte y no encontrarte. pero eso no me aflije, niña de mis sueños, porque siempre estuviste presente, siempre estuviste escondida tras un arbusto, sobre un edificio, inmersa en una ciudad a mil leguas de la mía, una ciudad utópica a la cual no me acercaba ni en mis más locos sueños.
a pesar de todo yo no me enamoro, yo no me ilusiono, yo no encuentro mi descanso en tu mirada ni en tu voz. yo, sólo pienso, mas no existo.
jueves, 12 de noviembre de 2009
la ambulancia
Tal vez soy un pensador crónico, uno que no piensa el cómo, sino el qué. Esto debido a que el cómo me es desconocidoy el porqué no me intereza. Entonces investigo el qué y dejo de ser un pensador. Investigo afanosamente y luego me aburro. Pero "los tontos se aburren" decía mi abuela: es por esto que camino. Camino sin rumbo fijo: hacia el norte, hacia el sur, al oriente y al poniente, doblo en las esquinas, cruzo los caminos, busco una banquilla y me siento.
No estoy agotado, pero aún así me siento. Cierro los ojos y escucho a las aves; me transformo en un oyente. Disfruto la naturaleza y disfruto las urbes, disfruto los lodazales al igual que al asfalto. Entonces miro la hora y corro. Me empiezo a desesperar, me acelero, mi corazón va a mil por hora y todo se vuelve negro.
Despierto en una camilla con una bella enfermera parada a mi lado. Se ríe de mi mala suerte y me cuenta un chiste de elefantes sordos, que resulta ser muy divertido. Le pregunto a la hermosa enfermera: "¿qué me sucedió?" A lo que ella responde: "te atropello una ambulancia"
Miedo
le temo al mundo y al cielo
le temo a los muertos
le temo a los recuerdos
le temo a las palabras
le temo a los actos
le temos alos temores
le temo a tu almohada
le temo a tu sudor
le temo a tu cuerpo
Porque soy valiente
tengo miedo del miedo
tengo miedo de las almas
le temo a las venganzas
le temo a las semblanzas
le temo a lo que no hay que temer
le temo sólo por temerle
le temo a tus besos
le temo a tus manos
le temo a tu presencia
me escapo de tu casa
tengo miedo a lo imperceptible
le temo porque no lo veo
le temo porque no lo huelo
le temo porque no lo siento
le temos al cuerpo inerte del teniente Bello
le temo a tus brazos lánguidos
le temo a tus ojos rubíes
le temo a tus cabellos dorados
y corro por el bosque florido
tengo miedo de ser lo que no soy
le teme a la persona que soy
le temo al cielo estrellado
le temo a la luna cristalizada
le temo a tu cuerpo esbelto
le temo a tu mirada
le temo a todo
le temo a nada
me recuesto en el pasto mojado
tengo miedo de no ser valiente
le temo al temor que siento permanentemente
le temo al aire que respiro
le temo al sentimiento que me oaciona el miedo
le temo al miedo
le temo al miedo
le temo al miedo por sobre todo
le temo a no tenerte a mi lado
le temo porque no estás ami lado
le temo a tu espalda quinceañera
le temo a tus opiniones maduras
y muero de tristeza
le tengo miedo a la nada
le temo a nada
a nada le temo
porque la nada es todo
porque tú eres nada
le temo a nada
porque todo es nada
le temo a nada
y me levanto nuevamente
jueves, 22 de octubre de 2009
I weaker get with every step, i waste my money on compact disc and stalefish
Así he decidido comenzar la historia: con la carta de suicidio del Doctor Peñaylillo. Cuando su secretaria, Daniela, se despidió de él la noche anterior, no sabía que sería la última persona en hablar con él. Tampoco podría haber adivinado que esto ocurriría, aunque seamos justos, la mujer no era una pitonisa, pero si no hubiera estado concentrada en la cita que tendría en un par de horas con el pelmazo que le rompería el corazón dentro de dos mesesmás, tal vez se hubiera percatado que la mirada del doctor Peñaylillo estaba más melacólica de lo habitual, que no llevaba puesto los lentes como acostumbraba y definitivamente hubiera notado la carta sin nombre que había sobre la mesa, ya que como Daniela solía decir, ella tenía un sexto sentido para las cosas sobre naturales.
Esta aseveración no estaba muy lejos de la realidad, ella recuerda muy bien cuando era pequeña -cerca 7 años de edad- y salvó aun primo de 2 años de una muerte triste, agobiante y desgarradora en la piscina del campo que tenía la familia de su padre, que más tarde, éste vendería al mejor postor por unos problemas monetarios con unas protitutas que al padre de Daniela legustaba visitar. PO de aquella vez que tuvo un mal presentimiento y le pidió a su hermano que no tomarael avión de las 5 de la mañana, ya que algo no le agradaba de la máquina y a las 2 horas este cayó al medio del atlántico cuando iba viajando a Europa.
La policia obviamente les hizo las preguntas de rigor a la secretaria, a que hora lo encontró, si lo había tocado(a lo cual respondió positivamente, puesto que fue a tomarle el pulso para ver si había algo que hacer; algo que los propios policías lo llamarían como en la jerga policial se dice "una imbecilidad") y aún cuando en algún momento se pensó que ella podría estar implicada en el asunto, la idea fue descartada al poco tiempo ya que "no había pruebas que mostraran forcejeo alguno".
Pero ¿Qué sucedía con el pobre doctor Peñaylillo? nadie le conocía pareja alguna, la mayoría de sus pacientes pensaban que era asexuado y la señora Henríquez más de alguna vez le intentó meter una cita con su nieta Ximena, una mujer vuluptuosa y un tanto promiscua, pero que en el fondo tenía un buen corazón.
Nadie sabía que sucedía en le corazón del Doctor Peñaylillo y, sinceramente, a nadie le importaba tampoco; que un mozalbete anduviera en andanzas extrañas poco importaba mientras diera la receta correcta y sus pacientes se mejoraran rápidamente de la enfermedad que padecieran. El doctor Peñaylillo era un gran doctor y sólo por esto era respetado, puesto que no salía muy seguido, no conversaba mucho y tampoco destinaba mucho tiempo a cualquier cosa que no fuera uno de sus libros que guardaba en su inmensa librería que tenía en su pequeño departamento que tenía en el último piso donde atendía a sus enfermos.
El doctor Peñaylillo era el hombre más ensimismado del misterioso pueblo llamado Quilache, no se sabe mucho de su vida pasada puesto que un día apareció en su automóvil con sus libros, compró un departamento y arrendó otro tres pisos más abajo para poner su consulta. De a poco comenzaron a llegar los enfermos hasta el punto de que lo hipocondriacos del pueblo se transformaron el parroquianos de la pequeña consulta. es de esta manera que arrendando la oficina de al lado (y luego comprándola) empieza a agrandar la consulta hasta transformarse en el ´mejor médico del pueblo y el más querido también.
jueves, 20 de agosto de 2009
... And She Told Me to Leave
Pero aún así tengo un presentimiento extraño en relación a este número que vengo esperando desde que tenía quince años.
I tell you nothing with a thousends words and I.
Así decía aquella lejana canción. Distante en tiempo no en distancia. Siempre me pregunté cómo sería este momento y ahora que esta a un par de pasos de mí, es simplemente un día normal.
Lo llevo esperando tanto tiempo; el derecho a cantar con propiedad y con autoridad. Juro por mi vida que despertaré cantando aquella lejana canción y volverá a ser mía, tal cual lo fue hace tanto tiempo
sábado, 2 de mayo de 2009
Jueves
En mi mente hay un razonamiento posible
Uno incontenible, apacible e inconcebible
Está por un lado las ganas de correr por los vientos
Y por otro lado el de caer rendido y sin esfuerzo
Ante el cuerpo intangible que se llama recuerdo
Es así como un día normal
Es cuna de razonamientos incongruentes
Son palabras omitidas por la luz de la luna
Imaginación callada, malinterpretada
Son palabras cesadas por mi vigente cuna
Por mi cuerpo desgraciado
Por mi ojos sellados
Por mis labios mojados
Por tus besos topacio
Empezando la mañana y todo es diferente
Por un segundo los árboles me entienden
Me divierten con sus carambolas impertinentes
Me buscan en mi cama me invitan a disfrutarlos
Bailando en mi ventana moviendo sus raíces
Al pasar ese momento empiezan a comportarse
Cesan sus movimientos y vuelven a su origen
Y los ojos del silencio se posan y me adormecen
Al pasar la tarde divertida y pesimista
Se ríe y se posa en una rosa rota
La tarde toma un color opaco a mis ojos
Se vuelve grisácea con tonos cobrizos
Se desnuda de pronto sin prisa
Se viste de negro iluminada por mis fatigas
Mientras choca mi desdicha con mis amplias sonrisas
Son las cosas que suceden en un día como este
Un viernes con gusto a lunes
Un lunes con aires de miércoles
Un miércoles llamado jueves
Al anochecer las cosas se convierten en oscuridad
Y la gracia de este estado es su propia ironía
Por más raro que parezca toman más claridad
Y vago se torna todo lo que hice en el día
Y mi mente despierta se prepara para la siesta
En un sueño una cruel dieta de besos
En cierta manera tus pensamientos se vuelven concretos
Y te acostumbras tanto a vivir en éstos
Que al empezar de nuevo mueres por dentro
Y el hambre te carcome tanto que mendigas
Mendigas una caricia, mendigas un beso
Y de pronto te llueven sus besos
Y despiertas
Y en mi mente hay un razonamiento posible
Ella ya no existe, mas no sus recuerdos
Aquellos rojos sabrosos e iluminados
Con gustos dulces agrios y salados
Y con aire de ironía
Concientemente me recuerda de aquel día
Ese día oscuro rosado y marchito
Y este sueño incontenible, mas no susceptible
Toma prisa y se detiene y se pega fuertemente
Y me recuerda de cómo ella.
Me decía que lo que yo quisiera
Se concedería y se detendría
En aquellas noches moradas y con un arpegio de saxo
La intranquila brisa pronto se habrá transformado
Se habrá transformado en un terremoto de pensamientos
Algunos más claros que otros, otros borrosos
Bochornosos, pero jocosos
Un poco tristes y miedosos
De aquel día en que me quisiste y me doliste
Y luego de eso me olvidaste y maltrataste, maltrataste y amaste.

