Te veo languidecer y eso me destroza el alma.
me recuerdas a una flor marchitándose,
tus canas aparecen una a una,
las lágrimas emanan una a una
de tus ojos
Las arrugas se acentúan en tu cara,
como trincheras en un campo de guerra
y tus ojos palidecen lentamente;
laluz no llega a tu alma,
todo es oscuridad para ti.
Tus ropas se vuelven harapos,
y las suelas de tus zapatos
se desvanecen como tu conciencia
y poco a poco te das menos cuenta,
que te conviertes en lo que más
has odiado
una tonta chiquilla enamorada
del pasado.
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