De tus profundos ojos marrón
emergió el vasto sonido del mar
y así comenzó a palpitar
mi otrora adormecido corazón
De pronto te recuerdo en los cerros
danzando entre los troncos de roble
evocando bellos cánticos nobles
y salvando los corazones de hierro
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario