viernes, 25 de junio de 2010

Ayúdame Catalina

Mira cómo van volando
con tanta prisa y apuro.
Se espantan de tus encantos,
escapan con los temores
que atrapan tus ojos pardos,
tu rostro y sus arreboles
Mis manos rotas que sudan
ante el color de tu canto
Niñita mía.

Tú miras dentro del alma,
te abres paso con fuerza,
entras sin pedir permiso,
tus labios hacen presencia,
te amarras al pensamiento,
aterras hasta los muertos,
susurras con la mirada,
revolucionas los cuentos
de aquel buen día.

Decidme qué hareís con tantos
atardeceres robados.
Ayúdame Catalina,
devuelve lo que has quitado.
Ladrona dentro del cuadro
que vive en el dolor
con la ignorancia bendita
de no saber que es amor
bonita mía.

Yo que te he visto llorando
con palpitar destrozado.
Catalina, Catalina
no sabes qué has causado,
yo te cedí mi esperanza
sin esperar nada a cambio.
Se atormenta mi rostro
al ver tu risa quebrada
niñita mía

No hay comentarios: