jueves, 1 de julio de 2010

La muerte en todas sus lenguas

Por qué te acercas silenciosa
en el momento equivocado
sin embargo preciso
y nunca errado
porque cuando sonrío
y mi alma como agua en un vaso
apareces de pronto sin aviso
arrebatándolo todo
pequeña intrusa


Por qué tus manos heladas
tocan con frío perenne
y tu hálito sacro
con cizaña y dolor
se enreda en las almas
desde el pordiosero al escultor
desde el ingeniero al doctor
y tu sonrisa desparramada
aparece entre tanto dolor
disfrutando tu trabajo
pequeña intrusa


Tú que con cantos afónicos
creas futuro arrancando el pasado
arrebatándolo de raíces.
Destrucción es tu apellido
señorita desgracia
que en soledad vives
y en silencio matas

No hay comentarios: