Tú, que siempre has mirado en menos a aquellos que no se visten como Tú, que veneras lo intangible y basas tus resultados en lo corpóreo, que piensas que todos aquellos que no piensan como Tú son seres inexsistentes. Hablemos claro, Yo no soy a Tu imagen y semejanza, no soy como Tú quieres que sea, no actúa como Tú quieres ni nada de eso.
¡Pues tiembla! Tú vives gracias a Mí. Sin Mí no serías nada, sin mi pensar tú no existirías. Yo te hago posible, te invento, te escibo, te hablo, te canto, te pienso, te acepto, te rechazo, te amo y te odio.
Ya me imagino cómo debes estar. Tiritas de miedo; abrí los ojos y eso te aterra... Es razonable.
Despídete del este mundo Dios, desaparecerás y nunca más te venerarán.
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