sábado, 28 de diciembre de 2013

El niño del último asiento

Él tiene el corazón roto
espinas se han clavado en su alma
Le quitaron la inocencia
como quién roba un dulce
a un niño

Él no quiere levantarse
le pesa el cuerpo
La comodidad de su cama
como un vientre materno
en sus sueños no hay miseria

Él sabe que el mundo no tiene arreglo
le hablaron de justicia, bondad
le dijeron que era un lugar seguro
que podía confiar en los hombres
le han partido la voluntad tantas veces
divide y conquista
gritan histriónicos

Él se hace pedazos
de a cuentagotas
se divide en mitades
se vuelve indeciso
le duele respirar

Él no se levantó
se quedó entre las sábanas
buscando cobijo
abrió los ojos y vio hambruna
soledad, tristeza
Nadie estuvo ahí para escucharlo

Él se desvaneció
como sombras en la noche
se desvaneció
para no ser recordado
para ser olvidado

Él no tiene nombre
nadie lo recuerda
Él ya no es Él
él pasó a ser
lo que podría haber sido
y no fue


miércoles, 16 de octubre de 2013

150 km/hr

150 kilometros de viaje
entre hornos y cañaverales
entre hojas secas y árboles florecientes
desde enero hasta diciembre

150 palabras en mi libro de bolsillo
pequeño como un diminuto grillo
que canta boleros al son de la luna
esa luna perdida entre nubes y estrellas
que brilla imponente
hasta la llegada del sol por oriente

tengo risas molidas como la harina del trigo
como polvo de oro, collares de plata
150 recuerdos en un colmillo
que muele pidras milenarias
absorve su jugo vital
prontoconoceráseldolordel egoísmo encarnepropia
tedoldráporquegolpearátu alma, dejandocicatricesperennes

salta 150 metros de tu asiento
que el agua que corre por tu nariz
no debe ser en vano
ese golpe ario
te hará chorrear sangre a mares
y la verborrea nacerá, crecerá, se desarrollará y morirá en tu boca
y tu mente traformada en carreteras de alta velocidad
(superiores a 150 km/hrs)
y chocarás contra un árbol
destruyéndote y transformándote

en esa sustancia viscosa que respira
come, fuma, excreta, huele y corre como truenos
en los Buenos Aires.






viernes, 23 de agosto de 2013

Velocidad

Rápido
Corre rápido
como la golodrina
cuando se acerca la primavera.

Cuando las hojas
caen de los árboles,
cuando sube cinco grados,
cuando los polerones salvan,
no estorban.

Cae la risa.
Cae la sonrisa
y la herida,
y se estruja la sangre
como malévola arpía.

Pero el Dios cae
en la sombra
y la sombra,
la oscuridad del olvido,

Juego con balones como
juegos trastocados eventos,
vientos, movimientos.

Salud corrompida
como aureoras boreales
sudamericanas
entre rayos y centellas.

Sonidos moribundos.

Juego,
el horizonte
como péndulos,
como sonrisas,
como cerebros moribundos.

Tierra rosada
como carne inflexible,
como personajes;
yo soy vida y muerte.


La palabra filosofia
viene del verbo muerte.

Salud.