Por lo que vale un suspiro
he arribado a este lugar
sólo para poder atisbar
lapureza de tu respiro,
la energía que irradian tus sonrisas
la luz de tus negros ojos
incluyendo a tus labios rojos
que me dejaron el alma hecho trizas
el cuerpo en el bajo suelo
acobijado por el alto cielo
Hacia mi muerte tres pasos he dado:
el primero fue haberte conocido,
el segundo fue haberte querido
y recostado en este vasto prado
rodeado de flores y arbustos
digo el tercer paso realizado
fue pensar que te había olvidado
pero luego miro en mí el gran susto
al ver que mi corazón late con prisa
cuando mis oídos escuchan tu risa
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario